jueves, 7 de mayo de 2009

¡LUNA LLENA QUE ME PARIÓ!

Hay instantes en que la vida parece tan vacía y sin sentido que uno empieza a buscar un poco de aliño para sazonarla y tragarla de a poco.
Y la sal que uno le agrega a veces no es la más correcta. Los subterfugios que uno inventa no son los más adecuados.
Llega un momento en que uno dice ¡stop!. Esto era y esto es. Esto ocurre a veces con una copa a la mitad o con un cigarro a medio morir.
Y eso es todo. Uno sigue caminando con ganas impuestas. Uno que conoció de pronto aquellas flores del mal y que ahora se pisan resecas en el pavimento.
La luz de luna llena llega directa ahora en mi ventana y me hace decir que al retroceder se le debe aplicar un NO rotundo. Un NO de luna. Un no de ¡YA BASTA!.
Una borrachera no puede llevar a pensar tanto en tantas cosas.

No hay comentarios: