domingo, 25 de julio de 2010

Penny Lane


Cuando las conocí jamás pensé en que ellas fuesen así. Y cuando digo “así ” me refiero a seres humanos tan faltos de tanto o tan llenos de todo. Las C son tres hermanas. Conocí primero a la menor, luego fui escalando a la del medio y después a la mayor. Todo el peso que ellas traen cae sobre los otros en lo que ellas envuelven. A estas alturas del partido  ya casi nadie quiere saber de ellas o juntarse con ellas ¿por qué? Porque  son gente que no entiende de razón, siempre hacen algo que desorienta y que las afecta y no se cuidan a si mismas. Desaprovechan cualquier tipo de oportunidad en términos de “hacer algo por la vida” ( sí es que yo misma entiendo que significa eso). L a última vez que las vi nos juntamos todos en casa de la menor que vivía con su novio. Nos fumamos un par de pitos y tomamos cervezas.
Yo  venía llegando de visita y me invitaron a estar. Honestamente yo sólo quería emborracharme. No habían sido buenos días y quería estar con personas que quisieran emborracharse. Ese día me di cuenta de que ellas eran algo especial, una especie de ejemplo de estirpe existente actualmente y se reproduce en muchos más y siguen naciendo y siguen creciendo y avanzando.
La semana pasada me reencontré con la menor y tomé un par cervezas con ella y, mientras lo hacía,  recordé la frase que hace un tiempo me había dicho una amiga en común que tenemos: “cuida de no juntarte mucho con ellas, esa gente es floja y la flojera se pega”.
Dentro mí,  pienso, existe un grado de flojera, pero no para tanto. Más ahora no sé  si me parezco a ellas o soy otra persona distinta. Porque dado como van las cosas puede que tenga algo de ellas en mí, entendiendo que  me gusta fumarme mis pitos  y  beber mucha cerveza, escucharndo música.  La verdad es que creo que no está bien ni mal, simplemente es parte de lo que me gusta hacer y de lo que creo seguiré haciendo, aunque tenga que trabajar de lunes a viernes , porque es algo que para mi tiene sentido, no sé por qué, pero lo tiene.
Como ahora, por ejemplo, en que me desvelo y son cerca de las cuatro de la mañana y estoy sentada en la puerta de mi casa, cigarro en mano viendo como nadie pasa y hay un perro que ladra fuerte, demasiado tal vez, como si quisiese despertar a todos.

No hay comentarios: