No es que yo no quiera hacerme cargo de lo que me corresponde con respecto a este episodio, simplemente creo que me es posible hacerle entender a usted o a quien sea, que fuese lo que haya pasado yo tengo baja sensibilidad -en este momento- para darme cuenta de que actos son adecuados (en términos de lo que socialmente se entiende como adecuado, dejémoslo claro) y cuáles no.
La cosa partió como usted recordará en esa tarde tibia en la que se podía andar sonriente por las calles. El viento nos tocaba y a cada paso parecía convidarnos a seguir avanzando más y más hasta llegar a todos los sitios o tal vez a ninguno en particular. Bueno, aquella vez íbamos descansando. Nos juntamos sin razón en particular, y si lo piensa bien, ambos fuimos bastantes corteses. Ninguno de los dos invitó a nadie. Creo que en mitad de la conversación surgió la idea de salir disparados a tomar el aire fresco, y entre anécdotas y apreciaciones sobre el clima (o quizás qué estupidez ) avanzamos sin rumbo fijo. Déjeme decirle -y en esto voy a ser sincera - tenía bastantes ganas de alejarme de allí. No porque estuviera aburrida, sino porque tenía la idea fija de que con usted estaría mucho mejor, más cómoda, menos inquieta. Creo- sin faltar a la verdad- que no estaba a gusto, y debo decir que por su rostro y por lo fácil que fue caminar con usted y seguir avanzando sin retroceder, usted estaba sintiendo lo mismo.
Ahora, con respecto a lo demás, no sé como llegamos hasta este punto. Las confesiones no eran parte del plan, pero debido a su enorme energía para destruir lo poco y nada construido, debo detenerme y hacerlo meditar en lo ocurrido. Porque usted, caballero, no se da cuenta de lo que está haciendo. No sé da ni por aludido de lo que acaba de procrear. No me mire con esos ojos y no me ponga esa cara. Ya le había advertido que mejor no saliera conmigo, pero usted insistió, así como también instó a detenernos para comprar un vino diciendo que eso y sentarse en el pasto era la mejor idea del mundo.
Sé lo que piensa y sé también en lo que me dijo antes, pero déjeme explicarle que no estoy dispuesta a aguantar esto ni un día más. Sé que sólo han pasado un par de horas desde que nos conocimos, pero debo saberlo: ¿siente algo por mí? Si es así entonces continuemos, sino, sigamos hablando y vuelva a besarme como lo hizo antes. Al final del día, créame, volveré a preguntarle lo mismo.
2 comentarios:
Extirpando lo que me hace sentir todo lo que usted crea (artísticamente hablando y no de creer en lo que yo siento), y siendo lo más serio posible, puedo, sin mayores contratiempos, decirle que tal relato es de una riqueza muy grande. Con sonetos a sus musos literarios bien marcados pero a la vez muy sutilmente bien aplicados.
vea mi blog...por si le gusta el ultimo post
Publicar un comentario