martes, 24 de agosto de 2010

Muñeca y Lobo 1

No entiendo como no pueden dejarse. Como pueden odiarse hasta al hastió y luego sentir que la vida no será nada si no estan juntos. Son iguales, aunque no vienen de donde mismo. Y todo parece sufrir de sentido cuando recuerdan cuando se conocieron y estuvieron hablando casi cuatro horas mientras la lluvía azotaba la ciudad y preferían obviarla encendiendo un cigarro tras otro. Luego, desayunar y no dormir nada . 
Olvidarse sería lo ideal , según la apreciación de todos. No volverse a mirar sería lo más razonable. Ella no sabe que pensar y sabe que el también debe estar ida y vuelta, poniendose las manos sobre la frente, mirando el techo como suele hacer cuando no sabe que decidir. 
A pesar de todo, ella sabe y él sabe. Pero su propia complejidad los envuelve y eso lo entienden sólo él y ella.