domingo, 13 de marzo de 2011

Mi gran enemigo ahora es el carácter de Mabel. Cada vez que me mira o no me mira su presencia me transmite toda esa aura negra y resentida que lleva por dentro y que va total y absolutamente dirigida hacia mi. Fue mi mejor amiga en su momento y hoy, a causa de mis desafortunadas decisiones y mi escoliòtico aprendizaje vivencial, ha decidido quitarme toda clase de cariño y apoyo, por que a su parecer no me merezco nada. De cierta forma está cansada de todos y se ha llenadode amargura y rabia  a partir de que nadie resultó ser lo que ella planiò (salvo su hijo), y todo eso lo deriva en una especie de fobia hacìa mi. Uno, porque soy mujer y  dos porque  siente que todo lo he hecho mal. De estas dos cosas la segunda me parece terriblemente cierta, pero ya es asi. 
En vías de mi retorno al equilibrio, re aprendiendo a sacar lo mejor de mi e intentando obtener algo de fortuna de la vida mirándola con otros ojos, Mabel lo convierte todo en una pesadilla. Sus fuertes pasos y su negativa a que yo la toque o toque cualquier cosa suya me pone nerviosa, me aprieta el pecho y me hace querer llorar. Ya no lloro, lo aguanto ,para que ella no tenga más razones para inflar su decepción, su envidia y su odio. Aborrezco cada instante en que, como queriendo hacerse la dura e indiferente, comienza a silvar una melodía inocua que no tiene sentido pero a que a ella le sirve de distracción para que no le hable y ella no tener que hablarme a mi.
La entiendo completamente, pero no la soporto. Ninguna de las dos ya se soporta, a no ser que ella entienda que estoy volviendo a mi, que deje de quejarse tanto del género femenino y que no siga siendo tan tozuda con respecto a la formas en que la gente parece querer hacer o decir lo que quiere. Y que yo a la vez, trabaje, no tenga opinión y sea una persona absolutamente reservada, sólo asì se concretará la paz (eso creo). Me da pena, me da lástima y quiero que ojala, como yo , ella trate de encontrar su centro, que vuelva a ser ella, nunca quise decepcionarla, pero en algún momento todo me forzó a ello. Yo estoy intentando día a día y de a poco voy respirando y sintiéndome mejor, dejando la locura atrás y el vacío que lentamente quise transformar en enfermedad corrosiva que me matase de manera lenta y tortuosa. Angustia que pasa con un par de canciones e ilusiones inventadas, espero que en un momento de esos que traspasan la luz natural del ser, Mabel vuelva a confiar en mi y deje de ser mi lucha constante, enrostrando mis fracasos cada vez que puede, permitiendo que me convierta en lo que quizás una vez ella siempre quiso.

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